Ya no importa masticar silencio,
tan sólo nos miramos a los ojos.
Tocamos las sonrisas con el tacto descuidado
Gritamos callados que hoy todo vale.
¿Será porque me quieres, o porque te quiero?
Quién sabe. Probablemente, será que nos mentimos.
Contamos historias que ya nadie escucha.
Repartimos falso amor entre tú y yo.
Hace ya tiempo que empezamos
a engañarnos con esto del querer,
y el juego sigue en pie,
sin ánimo de acabarse.
Te presto algún beso que otro,
para que no decaiga tu mentira.
Sé que nunca llegarás a quererme.
Jamás sentiré amor por ti.
Pero sigamos viviendo engañados,
que las sonrisas fluyen
con te quieros de plastelina.
Todos saben que no nos queremos.
Pero aun así te cojo con fuerza,
no vaya a ser que te escapes
y empiece a quererte.
que no lamente tu vera.
ResponderEliminar.