viernes, 4 de marzo de 2011

la envidia

La envidia es muy mala, te ciega, se apodera de ti, no te deja vivir, te sumerge en el mundo del engaño y vives un deseo incontrolable que te ciega. La envidia es un no vivir, un no soñar, un no sentir... La envidia suele definirse como la tristeza por el bien ajeno; un sentimiento desagradable que se produce al percibir en otro algo que se desea y que dificulta el desarrollo del que lo sufre, y sus relaciones con los demás. Se mezclan emociones de naturaleza contradictoria, como por ejemplo, el desear tener lo que otro tiene, la admiración por lo que el otro ha conseguido, el dolor por no tenerlo, la indignación por considerar injusta la diferencia que se observa o la incertidumbre por no entender a qué se deben las diferencias que producen la envidia. La envidia se produce como consecuencia de dos tendencias que llevan al individuo a desear lo que no tiene y a compararse con los demás.

Y ese es el problema, que tú jamás te podrás comparar a mí. Y tal vez es eso lo que te duela, lo que no te deja vivir, pero es que verás, me produces indiferencia, no existes para mí, y eso creo que duele, pero así es la vida; no siempre tenemos lo que queremos.

Siempre me propongo que no me harás daño , y créeme que no me lo haces, ya verás tú que haces con tu vida, pero deja un poco en paz a la mía. Que sí, que se que es difícil que alguien te aguante, que alguien te soporte, que la gente sonríe falsamente cada vez que tú abres la boca, pero aún así te voy a dar un consejo: Proyecto Hombre. Ve, corre. Desintoxícate de mentiras y de maldad, que bien te hace falta.
Conmigo no ganas.

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