lunes, 14 de marzo de 2011

que se joda

Subí a lo alto de las nubes, y al asomarme allí estabas tú, con la mirada perdida. Quise saltar, más no pude. Quise amarte, pero no me dejaste. Se me fue el corazón volando, perdí todos y cada uno de mis latidos. Y ahí seguías tú, en el suelo, y yo en las nubes. Tú no querías subir, yo no podía bajar. El tiempo se iba consumiendo, quemaba cada espina, cada momento, cada recuerdo. Seguías con la mirada perdida, con la cabeza por un lado y la mente por otro. Intenté saltar de nuevo, pero me faltaban fuerzas. Me dí por vencida. El humo del cigarro del olvido me ahogaba, me senté en las nube, con los pies colgando, dándole patadas al sol. Y entre el humo pude ver como poco a poco te alejabas, huías con quien menos te necesitaba. El egoísmo pudo contigo, y me quedé sola, con unas cuantas penas de más y el enfado del sol, que se quejaba de tantas patadas sin motivo. Que se joda.

1 comentario: